consejos prácticos

VIVIENDO CON UN ESCARABAJO (II parte)

Escribe: Fernando E. Pisano

 

or el lado que se los mire los Escarabajos son automóviles especiales.

Llenos de personalidad, son fuertes, baratos, prácticos y sobre todo, divertidos de manejar. También son fáciles de reparar y mantener. Nos permitirán salir airosos en la arena, barro, nieve y agua, donde otros coches más modernos y caros no lo harían.

Si la necesidad es un vehículo con carisma y un toque de clase, el Escarabajo es la mejor alternativa entre muchos otros con menos personalidad que una hamburguesa de "fast food".

Hace no mucho los Escarabajos eran aún más baratos y fáciles de conseguir, pero últimamente parece que todo el mundo quiere uno. La restauración de Escarabajos día a día se vuelve más popular. Firmas en todo el mundo ofrecen sus repuestos brasileños, mexicanos e incluso los elusivos y caros alemanes. Incontables publicaciones y libros sobre su historia, variaciones, modelos originales, guías de restauraciones, etc., se han vuelto ya un negocio por sí mismo.

Ciertamente, el culto mundial a los Escarabajos va incrementándose constantemente y nuestro país no ha ido a la zaga. Cada vez con más frecuencia encontramos Escarabajos escrupulosamente restaurados y propietarios interesados en devolverlos a sus formas originales. Buena prueba de ello la constituye el creciente número de consultas recibidas en tal sentido por el "AVC".

Por favor, preservemos la originalidad de los Escarabajos pues es el mejor modo de obtener muchos años más de seguro servicio y justa retribución por los ya prestados.

En este segundo encuentro trataremos de aportar una nueva serie de consejos muy básicos, principalmente dirigidos a quienes carecen de experiencia con el Escarabajo.

Por favor, en caso de duda, consulten con su mecánico de cabecera.

ACERCA DE CÓMO MANEJAR UN ESCARABAJO

-I-

ARRANCANDO EL MOTOR

iempre arranquemos apretando a fondo el pedal del embrague. Recordemos que al hacerlo deberán encenderse las luces verde de aceite y roja del dínamo (modelos antiguos). Si el motor está frío, presionemos el acelerador a fondo una vez y dejémoslo regresar a su posición habitual. Con ello inyectaremos un poco de nafta en el carburador y ayudaremos al cebador automático en los motores de 34 HP. Los de 30 y 25 HP cuentan con cebador manual. Su uso frecuente, sin embargo, es motivo de infinitas controversias entre unos y otros usuarios.

Los detractores de su utilización argumentan que al inyectarse en los cilindros una mezcla tan rica en nafta se lavan sus paredes de la delgada película de aceite lubrificante. A la larga ello supone un mayor desgaste de éstas y en definitiva una menor vida útil del motor. Para evitarlo algunos "fundamentalistas" llegan al extremo de desconectar sus cebadores automáticos o no usarlos jamás en aquellos que lo tienen manual.

Con el motor caliente el arranque debería facilitarse manteniendo el acelerador a fondo o por el contrario dejándolo libre. ¿Cuál es la solución apropiada? Experimentar qué método nos sirve, una vez más recordemos la fuerte personalidad y largos años de nuestros coches. Aprendamos a conocerlos.

Una vez que el motor arrancó, calentémoslo dejándolo regular por unos momentos, sin acelerarlo nerviosamente. He aquí uno de los rituales más sagrados del Escarabajo para prolongar su vida. Más aún durante los períodos fríos del año. No olvidemos que el 90% del desgaste del motor ocurre en los dos primeros minutos de operación y especialmente en las paredes de los cilindros.

¡Aguardemos pacientemente! Mientras lo hacemos pensemos en cosas placenteras, tales como el orgullo de manejar un Escarabajo. Sólo 15 ó 30 segundos serán suficientes para permitir que la bomba haga circular el aceite por las partes vitales del motor. Esta sana práctica permitirá que el motor tenga una vida útil un tercio más larga.

Ya en marcha no nos lancemos a una desenfrenada carrera en medio del tráfico. La idea consiste en calentar progresivamente las otras piezas móviles de todo el vehículo.

-II-

EL MOTOR GIRA PERO NO ARRANCA

uando llevemos la llave a la posición de arranque o presionemos el botón de encendido, deberá oírse el "burro" de arranque haciendo girar el motor.

Si pese a ello el motor no cobra vida y hemos descartado que tenemos nafta, puede ocurrir que éste se encuentre "ahogado". Ésto significa que hay mucho combustible y poco aire. Podremos solucionarlo dando arranque con el acelerador a fondo, permitiendo el ingreso de suficiente aire al motor.

Tengamos presente que no debemos dar arranque por más de 15 segundos cada vez sin dar un descanso al "burro" y a la abrumada batería de 6 V.

Con cada apretada de acelerador estaremos ingresando más nafta al motor y empeorando nuestro problema.

Si luego de cuatro o cinco intentos no conseguimos arrancar, aguardemos 5 ó 10 minutos hasta que se evapore el exceso de combustible. Si pese a todos estos recaudos el motor no arranca, pidamos ayuda.

-III-

EL MOTOR NO GIRA Y NO ARRANCA

uede ocurrir que al dar marcha nada ocurra o que oigamos un rápido cliqueo procedente de la parte trasera del auto.

Las respuestas aquí son más numerosas: La batería puede estar descargada, averiados el solenoide y "burro" de arranque, la llave de encendido, o una mala conexión en el circuito de arranque.

Muchas veces se trata de una mala conexión en uno o ambos terminales de la batería.

Al revisarla debemos tomar ciertas precauciones: No fumar o acercar llamas encendidas a la batería. Una batería cargada produce gas hidrógeno, altamente explosivo. Recuerden el "Hindenburg".

Tampoco deben entrar en contacto el borne positivo de la batería con partes metálicas del auto, so peligro de cortocircuito.

La batería se encuentra debajo del asiento trasero a la derecha. Si los tiene removámosle la tapa cobertora y el plástico protector del borne positivo.

Ahora, movamos las abrazaderas de los cables en cada borne con movimiento circular y ejerciendo presión hacia abajo o dándoles pequeños golpes. Posiblemente, al hacer mejor contacto nos permita arrancar.

Luego acomodemos todo otra vez en sentido inverso.

Es muy importante que el borne positivo no haga contacto con los resortes metálicos del asiento trasero. Generalmente cuando alguien pesado se sienta encima de la batería aplastando los resortes. El corto circuito así producido favorecido por el inflamable relleno del asiento ha incendiado más de un Escarabajo.

El truco consiste en tapar toda la parte superior de la batería con una alfombra de goma aislándola así de los resortes.

-IV-

SE ENCIENDE LA LUZ VERDE (aceite)

abemos ya que la luz verde en el velocímetro debe encenderse al ponerse el motor en contacto y una vez arrancado éste debe apagarse de inmediato.

En motores con mucho desgaste encima puede destellar intermitentemente al regular.

Pero si encontrándonos en marcha rápida llegara encenderse tenemos un problema. Es imprescindible que paremos a un costado del camino lo antes posible. NO HAGAMOS FUNCIONAR EL MOTOR CON LA LUZ DE ACEITE ENCENDIDA. Esta es una de las pocas pero más seguras formas de destruir un motor Volkswagen.

Ante esa eventualidad, paremos inmediatamente, midamos el nivel de aceite con la varilla situada al costado izquierdo de la torre del dínamo. Es probable que la encontremos muy caliente al punto de no poder tocarla. Aguardemos a que se enfríe ella y nosotros también.

Si el nivel de aceite se encuentra por debajo de la marca más baja de la varilla, repongamos lubricante hasta alcanzar la línea superior.

Si mediante este procedimiento la luz verde se ha apagado, debemos avergonzarnos de haber descuidado el nivel y consumo aceite de nuestro Escarabajo. Es una de las pocas cosas que no nos perdonará.

Pero si la luz verde aún continúa encendida con el motor en marcha, no tratemos de llegar a ningún lado, pues estaremos causando peores daños. Ello puede significar la diferencia entre una reparación y la necesidad de comprar un motor nuevo. No lo dudemos, pidamos ayuda.

-V-

SE ENCIENDE LA LUZ ROJA (dínamo)

a luz roja también debe encenderse cuando damos contacto y luego apagarse al arrancar el motor. Igualmente puede emitir destellos intermitentes con el motor regulando, sobre todo en motores muy viejos.

Ello puede indicar un desperfecto en algún componente del sistema de carga o que el giro del motor en ralentí es muy lento.

Pero si la luz roja permanece encendida con el motor girando a más vueltas, significa que existe un desperfecto en el sistema de carga o que hemos cortado la correa de la dínamo.

NO MANEJEMOS CON LA LUZ ROJA ENCENDIDA. Busquemos inmediatamente un lugar seguro donde detenernos.

Como primera medida, comprobemos el estado de la correa de la dínamo. Prestemos atención al pelo largo, bufandas o corbatas que pudieran enredarse con las poleas del motor en movimiento.

Si la correa se ha cortado reemplacémosla con otra que siempre debemos llevar de repuesto. Continuar sin ella recalentará el motor hasta fundirlo pues la turbina de aire que lo refrigera no recibe movimiento impulsor. Por ello: BAJO NINGÚN CONCEPTO CONTINUEMOS LA MARCHA SIN LA CORREA DEL DÍNAMO.

Si no se ha roto pero está floja (más de dos centímetros de deflexión en su parte media) tendremos que ajustarla quitando arandelas de la polea del dínamo. Para este procedimiento habremos de remitirnos al manual de instrucciones del auto o a futuras entregas de esta sección. Las correas con cantos brillantes o rajados deben ser cambiadas.

Si la luz roja continúa prendida pese a que la correa haga girar la dínamo, nos enfrentamos a un problema eléctrico.

Tal condición NOS PERMITIRÁ SEGUIR CONDUCIENDO HASTA AGOTAR LA CARGA DE LA BATERÍA. ¿Cuánto tiempo será ello posible? No podremos saberlo, dependerá del estado de la batería, si vamos con las luces encendidas o cuán rápido manejamos. Lo más prudente es regresar directo a casa o al taller de nuestro mecánico amigo.

-VI-

Cómo Conducir un Volkswagen

or supuesto con sentimiento, atendiendo a los sonidos del motor.

En primer término es de capital importancia no sobrerevolucionar el motor. Cada cambio tiene una velocidad máxima que no debemos exceder. Los velocímetros de los viejos modelos poseen los indicativos I, II, y III bajo el anillo de los números. Al alcanzarlos debe pasarse a la marcha superior.

Por otro lado, el uso frecuente y oportuno de todas las marchas es de vital importancia para el aprovechamiento y conservación del motor Volkswagen.

Aquí, el principio fundamental consiste en no exigirlo acelerándolo súbita y excesivamente durante bajos regímenes de vueltas. Lo advertiremos rápidamente pues el motor emitirá su temido "pistoneo" y el auto no adquirirá velocidad aunque llevemos el pedal del acelerador a fondo. Es momento entonces de cambiar a una marcha inferior para hacer ganar vueltas al motor y poder acelerar nuevamente.

Tengamos presente que altos regímenes de vueltas suponen un mejor enfriamiento del motor pues la turbina también gira más rápido incrementando el caudal de aire que circula por el motor.

Tratemos de mantener la velocidad constante deseada ejerciendo la mínima presión sobre el pedal del acelerador. Ahorraremos combustible y no sobrecargaremos innecesariamente el motor. Habremos alcanzado la velocidad de crucero más económica cuando al desacelerar mínimamente mantenemos el mismo régimen de marcha.

En autopista, conservemos nuestra velocidad pues todos sabemos lo que nos cuesta recuperarla con el escaso margen de potencia disponible. Anticipémonos a las obstrucciones de tráfico con prudentes cambios de carril. Aprovechemos la velocidad adquirida en las bajadas para luego enfrentar mejor las subidas.

Y recuerden, la modesta pero segura velocidad crucero de nuestro querido Escarabajo nos enseñará a redescubrir una sensación olvidada: el placer de disfrutar del paisaje circundante durante el viaje. Y así además, siempre llegaremos sanos y salvos donde nos los propogamos.